Noticias
Realidades acerca de la mollera
Resuelve tus dudas sobre la mollera de tu bebé. Te mostramos 5 mitos en torno a esta zona de la cabeza del recién nacido
Más consejos para ti
Al tener un bebé en tus manos, lo más probable es que hayas escuchado un montón de versiones con respecto a la mollera o fontanela del bebé recién nacido. Y es que se han dicho muchos mitos a realizar en el bebé, sin siquiera saber con precisión qué es la mollera o dónde se encuentra.
Feminis te da algunos datos acerca de esta zona del cuerpo de tu bebé y sus principales mitos.
¿Qué es la mollera del bebé?
El cráneo está conformado por siete huesos que protegen al cerebro y las áreas donde los huesos se unen se llaman suturas. Al momento del nacimiento, los huesos no están articulados de una manera firme, lo cual permite que la cabeza del bebé se abra paso a través del canal de parto. Con el paso del tiempo las suturas se endurecen gradualmente para que los huesos del cráneo se puedan unir con firmeza.
En los recién nacidos, en los espacios donde se unen dos suturas se forma un punto blando cubierto de membranas denominado fontanela o mollera, y ésta permiten el crecimiento adecuado del cráneo durante el primer año de vida.
¿Cómo es la mollera?
El tamaño de la mollera al momento del nacimiento del bebé oscila entre 0.6 y 3.6 cm, con una medida promedio de 2.1 cm, lo que permite que sea palpada con cierta facilidad.
Una vez que el bebé nace, la mollera se mantiene abierta y permite una comunicación más directa entre el cerebro y el espacio exterior, ya que no existe hueso alguno en esta zona. A pesar de su abertura, la mollera está recubierta con una gruesa capa fibrosa que impide que el cerebro resulte dañado, pues cuida que la presión no se concentre dentro del tejido cerebral.
¿Cuándo se cierra la mollera?
Por lo general, la mollera cierra antes de los 2 años, entre los 5 y 26 meses de edad. A los 3 meses normalmente sólo se cierra el 1% de las fontanelas, 38% al año y 96% a los 2 años de edad. La edad media para el cierre de la mollera es de 13.8 meses de edad y suele suceder antes en los niños que en las niñas.
¿Cuál debe ser la forma de la mollera?
La mollera suele reflejar de forma indirecta el estado de hidratación del bebé, por lo que una mollera abombada puede representar el aumento de la presión dentro del cráneo, mientras que una hundida puede representar una deshidratación moderada o importante.
Sin embargo, durante el día pueden presentarse cambios, lo cual es normal y no debe causar mayor preocupación. De hecho, es común observar que la mollera pueda abombarse, formar una protuberancia o pulsar de forma notoria durante el llanto intenso o cuando se cambia al bebé de posición de acostado a sentado.
5 mitos de la mollera del bebé
1. El mito más común es que se debe “soplar” la mollera del bebé para evitar que se prive durante el llanto, lo que es es falso y no ayuda en absoluto.
2. Otro mito consiste en masajear la mollera para que no se abombe o se cierre, lo cual no sirve ni es recomendable. De hecho, es posible que con esto se provoque que la fontanela se cierre antes de tiempo.
3. Cuando las suturas del cráneo se fusionan antes de lo recomendable, hablamos de una craneosinostosis, aunque los casos son aislados y sin una causa definida.
4. La manera de saber si la mollera está cerrando adecuadamente es con la medición del volumen encefálico que realiza el pediatra periódicamente, o la realización de radiografías y tomografías de cráneo en los casos sospechosos.
5. Un tamaño anormalmente grande o chico de la mollera pueden ser el reflejo de una enfermedad, al igual que un cierre muy temprano o muy tardío, por lo que ante cualquier caso o duda, se debe consultar de inmediato al médico pediatra.







