Noticias
Adiós, piel de naranja!
Odiada por las mujeres, la celulitis es una amenaza constante desde la pubertad.
Más consejos para ti
"¿Por qué yo?" es la pregunta que uno se hace cuando la ve aparecer en su cuerpo. Absolutamente antiestética, resulta inherente a nuestra condición de mujeres, debido a que tenemos más células grasas que los hombres en vientre, caderas, muslos y rodillas; además, éstas se agrupan en vertical y no oblicuamente, como ocurre en el caso masculino. Esto permite que afloren más fácilmente, formándose esas feas ondulaciones que dan a la epidermis el aspecto de "piel de naranja".
Aunque nadie nace con celulitis, puede aparecer a cualquier edad y atacar tanto a las mujeres gruesas como a las delgadas, ya que se origina por varios factores. Entre ellos están: desequilibrio orgánico, alteraciones del metabolismo, mala circulación sanguínea, cambios hormonales, alimentación inadecuada o herencia genética.
Que el problema lo sufra prácticamente todo el género femenino no sirve de consuelo a quienes lo presentan. Por ello, ocuparse de él y no preocuparse es la consigna con más sentido común para atenuarla y en algunos casos eliminarla. Si no se combate llega un momento en el que resulta prácticamente imposible de erradicar.
INSTALÁNDOSE PASO A PASO
Nueve de cada diez mujeres la padece en mayor o menor medida, ya que se presenta en diferentes fases.
Etapa 1: Ligera. Las células adiposas muestran hinchazón, aunque la piel aún no se ve alterada. Se nota al apretar entre los dedos las zonas conflictivas, fundamentalmente las llamadas cartucheras y la parte baja de los glúteos.
Etapa 2: Media. Se extiende a los glúteos y desdibuja su curva, desciende por los muslos y puede empezar a formarse incluso en la zona de las rodillas. Los bultos se sienten al tocar la piel; el aspecto acolchado es visible.
Etapa 3: Marcada. Ha avanzado a las piernas y alcanzado la parte superior del cuerpo, acumulando grasa en nuca y brazos. Duele porque los nódulos grandes comprimen las terminaciones nerviosas. La piel se muestra llena de ondulaciones y endurecida; luce áspera y opaca.
MANTENLA A RAYA
En muchos casos puede eliminarse; en otros, aunque no llegue a desaparecer, es posible atenuarla en forma considerable, pero se necesita disciplina, una voluntad de hierro y mejorar tus hábitos de vida.
Si quieres detener su avance o (lo que es mejor) nunca conocerla, atácala sin piedad. La mejor forma es reafirmar la piel y activar la circulación sanguínea. Para lograrlo es indispensable:
Hacer ejercicio. Gracias a él evitas la retención de líquidos y toxinas, disminuyes la grasa y restableces el tono muscular. Lo debes hacer con constancia y regularidad por lo menos durante 15 minutos, tres veces por semana. Es excelente caminar, nadar, levantar pesas o practicar danza.
Tomar mucha agua y proteínas.
Evita el consumo de sal, refrescos de soda, azúcar, harinas, grasas y alcohol, que tienden a retener líquidos en el cuerpo.
Iincluye en tu dieta frutas y verduras. Bebe dos litros de agua diariamente y consume proteínas en abundancia, porque tienen un efecto diurético natural.
Exfoliar tu cuerpo. La celulitis se nota más cuando la piel está flácida, seca, áspera y opaca. Por ello hay que liberarla de células muertas e impurezas que obstruyen los poros, impidiéndole oxigenarse adecuadamente. Para obtener excelentes resultados pásale un guante de crin durante la ducha, pero si tienes mala circulación o várices, evítalo porque está contraindicado. En caso de sufrir estos problemas utiliza un exfoliante corporal.
AYUDA COSMÉTICA
La acción de los productos anticelulíticos es excelente para prevenirla, detenerla, atenuarla y reforzar otros tratamientos. En general reducen el tamaño de las células grasas de los bultos y facilitan la salida de líquidos y toxinas que han quedado atrapadas en ellos. Además afinan la siluet











