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Feng Shui y los espacios vitales
Entérate de cómo optimizar la energía de la naturaleza para poder transformar el entorno a nuestro favor.
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La evolución de los espacios habitados nos indica que desde siempre hemos buscado resguardarnos del medio externo. Intuitivamente las culturas antiguas buscaban los mejores sitios para edificar sus construcciones, buscando vivir en armonía con el universo.
El Feng Shui surge de los principios de la filosofía taoísta, que invita al ser humano a experimentarse como parte del movimiento del universo, a respetar y vivir los ciclos naturales y a reconocer el flujo de la vida, al que denomina Qi o fuerza vital, para dirigirlo convenientemente.
Con orígenes que se remontan a la época de la dinastía Hsia, alrededor del año 2205 A.C., el Feng Shui se fundamenta en el conocimiento profundo de las fuerzas del viento y el agua; el efecto de las montañas; el equilibrio de las energías yin (negativa) y yang (positiva); el uso del bagua (mapa energético) y la brújula; la utilización de formas suaves y redondeadas; el movimiento de los astros; el manejo adecuado de los cinco elementos de la naturaleza: metal, agua, madera, fuego y tierra, y el entendimiento de que la expansión de los espacios habitados repercute en el crecimiento de todas las áreas de nuestra vida.
Feng Shui significa “viento” y “agua”, los elementos naturales que más inciden en la modificación del paisaje, y que dentro del hogar representan la posibilidad de activar el Qi en beneficio propio. Por ejemplo, una montaña en forma de tortuga de obsidiana nos da respaldo económico, y una fuente bien colocada dentro de una casa genera prosperidad. Una máxima taoísta dice: “el medio determina a la persona; para una vida feliz, hay que aplicar un buen Feng Shui”.
Momento presente
En las construcciones realizadas durante la dinastía Ming (una de las más poderosas), se puede observar la aplicación de los principios del Feng Shui Clásico: frentes amplios y libres de obstáculos, estructuras regulares y axialmente construidas, orientaciones bien calculadas; adecuado uso del número, color y forma de los ornamentos; agua que corre de oeste a este por el frente de las edificaciones; pozos iluminados por el sol para la recolección de agua, símbolo de riqueza, y un perfecto equilibrio entre las energías yin y yang.
Hoy, el experto en Feng Shui busca adecuar estos principios a las construcciones contemporáneas, complementando su trabajo con la geobiología, ciencia que se encarga de explorar la interacción entre el ser humano y el entorno, y de qué manera éste afecta su salud y calidad de vida. A través del Feng Shui Clásico y la geobiología, tenemos la oportunidad de optimizar la energía de la naturaleza para poder transformar el entorno a nuestro favor.
PRINCIPIOS DEL FENG SHUI
• Espacios amplios
• Formas redondeadas y colores armónicos
• Muros verdes y fuentes que generan oxigenación, tranquilidad y expansión
• Sanación de energías disarmónicas
• Activación de puntos energéticamente favorables al ser humano
• Energía o Qi al máximo
• Aromaterapia
PRINCIPIOS DE LA GEOBIOLOGÍA
• Pintura natural anti-electromagnetismo
• Armonización de energías generadas en el subsuelo, nocivas para la salud
• Armonización de energía eléctrica
• Oxigenación











