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La vida es mejor ¡abrazando!
Investigaciones científicas apoyan el hecho de que los abrazos son absolutamente necesarios y muy recomendables.
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Diversas publicaciones científicas (Psychosomatic Medicine y Hormonal Behavior), informan los resultados de investigaciones llevadas a cabo, que concluyen que la hormona oxitocina liberada por el cerebro en diversas situaciones, entre otras en el momento del parto, de la lactancia y también en el acto del abrazo. Esta hormona, considerada como la hormona del comportamiento del apego y el afecto, explica científicamente la auténtica sensación de bienestar que se experimenta en el momento del abrazo, puesto que actúa como anti estrés bajando los niveles de cortisol, lo que reduce la ansiedad y la sensibilidad a dolor.
Asimismo algunos investigadores afirman que esta maravillosa hormona cuando es segregada por las mujeres que se encuentran frente a situaciones de estrés, tienden a proteger a sus hijos y a agruparse entre ellas. Es decir este contacto-abrazo, da por resultado el reforzamiento de la amistad y el sentido de pertenencia al género, lo que se puede entender como un mecanismo adaptativo frente a los peligros circunstanciales. La mayor cantidad de oxitocina segregada en estas ocasiones da por resultado una disminución del estrés provocando sensación de alivio y bienestar.
Un estudio publicado en el Journal Pediatric señala el trabajo realizado por científicos en la Universidad de Miami con bebes prematuros, nacidos entre 8 y 10 semanas antes de lo previsto. En un grupo de prematuros, las incubadoras tenían orificios para meter la mano y poder acariciar a los bebes (estimulación táctil y kinestésica). Éstos ganaron peso, casi un 50% más rápido.
Pero eso no es todo, si quieres saber todo lo que los abrazos pueden hacer por ti y por los tuyos, no dejes de leer los siguientes puntos.
Autovaloración
El reconocimiento de lo que valemos, es la base de toda satisfacción y todo éxito en nuestra vida. Con un abrazo podemos transmitir el mensaje de que reconocemos el valor y la excelencia de cada persona.
Pertenencia
Nuestra autovaloración aumenta, cuando tenemos la sensación de pertenecer a un grupo. Primero a la familia, luego a un grupo de amistades, luego a la familia que formaremos.
Aprecio
Con un abrazo comunicamos aprecio y agradecimiento.
Felicidad
Cuando vivimos bajo buenos sentimientos (asombro, humor, entusiasmo, satisfacción, etc.) el corazón se nos desborda de la emoción.
Celebración
Una celebración, requiere de reunirse con otras personas, para compartir un acontecimiento inolvidable. En estos momentos, un abrazo significa “estoy alegre de que estés compartiendo conmigo”. El idioma de los abrazos, nos ayuda a hablar con el corazón y nos ayuda a ver nuestro verdadero yo.
Seguridad
No importa la edad ni nuestra posición en la vida, todas necesitamos sentirnos seguras. Si no es así, actuamos de forma ineficiente y nuestras relaciones interpersonales pierden su placer.
Protección
El sentirnos protegidos es importante para todos, pero lo es más para los niños y los ancianos, quienes dependen del amor de quien lo rodean.
Confianza
La confianza la obtenemos de la sensación de seguridad y protección que recibimos. La confianza nos puede hacer avanzar, cuando el miedo se impone a nuestro deseo de participar, con entusiasmo en desafío de la vida.
Fuerza
Quizás pensemos que la fuerza es una energía desarrollada, gracias a la decisión de un individuo, pero siempre podemos transmitir nuestra fuerza interior y convertirla en un don para el prójimo.
Curación
Nuestra fuerza se convierte en una poderosa herramienta curativa, cuando la transmitimos, por medio del contacto físico. El contacto y el abrazo, imparten una energía vital, capaz de curar o aliviar enfermedades y dolencias.
No es necesario hablar para transmitir todo lo que sentimos, ¡dilo con un abrazo!











