Noticias

enfermedades_sexo

Enfermedades de transmisión sexual

SIDA, gonorrea, sífilis... Conoce los síntomas, características y prevención de las enfermedades de transmisión sexual.

Más consejos para ti

Por: Feminis

Hay diversas infecciones que se pueden adquirir teniendo relaciones sexuales genitales o coitales con una persona que se encuentre infectada. También se pueden transmitir a la persona con la que se realiza el acto sexual si alguno de los dos está infectado. A estas infecciones se les conoce como Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).

Todas las personas que tienen relaciones sin usar preservativo, corren el riesgo de contagiarse de alguna Enfermedad de Transmisión Sexual.

Si llevas una relación monogámica, es decir, con una sola pareja, y deciden no usar preservativo, es de vital importancia que ambos acudan al médico periódicamente para hacerse estudios y asegurarse de que ambos están sanos y que no ponen en peligro la salud y vida del otro.

Es nuestro deber cuidarnos y cuidar a la pareja de las Enfermedades de Transmisión Sexual. Por esto es importante que tengas información sobre las principales infecciones de este tipo.

VIH-SIDA

El SIDA es un síndrome causado por el contagio del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el cual ataca el sistema que tiene el cuerpo para protegerse de las enfermedades (sistema inmunológico). Como el virus destruye las defensas del organismo, una persona que porta el VIH puede contraer cualquier enfermedad, como por ejemplo una gripe, y sufrir complicaciones tan graves que podrían causarle la muerte.

Este virus se transmite únicamente por:

• Contacto sexual sin protección.

• Transfusión de sangre infectada, o contacto con sangre o productos sanguíneos contaminados.

• Compartir agujas, jeringas, cuchillas de afeitar u otros objetos cortantes con personas portadoras del virus.

• De una madre infectada al hijo durante el embarazo o la lactancia (aunque con el tratamiento adecuado puede evitarse, en un alto porcentaje, que esto ocurra).

• Donación de órganos corporales infectados.

El virus del SIDA no se transmite por besar, dar la mano, compartir cubiertos, bañarse en una piscina, usar un servicio sanitario, etc. La mayor parte de las personas que se contagian del VIH no presentan síntomas físicos inmediatamente, y pueden pasar hasta 5 o 10 años para que se desarrolle la enfermedad. Sin embargo, desde que el VIH entra al cuerpo la persona es portadora del virus, aunque parezca y se sienta sana, por lo que puede contagiar a otros.

Los primeros síntomas de la inmunodeficiencia son: pérdida de peso, fatiga, fiebre, sudores nocturnos, pérdida del apetito, diarreas y dolor en las articulaciones. Cuando se desarrolla el SIDA, se pueden presentar infecciones diversas, como pulmonías, por virus, bacterias u hongos que comúnmente no van a enfermar a las personas que tienen su sistema inmunológico sano. También pueden presentarse problemas en el sistema nervioso, cáncer y otras enfermedades que provocan la muerte.

Es importante que las personas con una vida sexual activa tengan prácticas de sexo seguro (uso de preservativo, tener solo una pareja y guardarse fidelidad) y realizarse una prueba de sangre para descartar la presencia de este tipo de Enfermedad de Transmisión Sexual.

GONORREA

El microorganismo que causa esta infección se conoce como gonococo. En el varón, estos síntomas aparecen de 3 a 5 días después del contacto sexual en el que se contrajo. Los primeros síntomas son: ardor al orinar y la salida de un líquido amarillo por el pene (que no son orines ni semen). Si no se visita al médico, la infección puede llegar a los testículos y provocar que la persona quede estéril.

En la mujer es más difícil detectar los síntomas, pues no experimentan dolor y este tipo de Enfermedad de Transmisión Sexual aparece alrededor de 10 días después del contacto sexual, un flujo vaginal amarillo que puede ser confundido con las otras secreciones vaginales. Generalmente se dan cuenta de la infección hasta que esta afecta los órganos internos y causa dolores intensos.

Si no se da tratamiento, puede causar esterilidad y otros daños como infecciones del sistema nervioso central, el corazón, el hígado, los riñones y huesos.

SÍFILIS

Esta Enfermedad de Transmisión Sexual se puede transmitir por contacto sexual, por medio de la sangre o productos sanguíneos contaminados, o de la madre al hijo/a antes, durante o después del parto.

Se desarrolla en cuatro etapas:

a. La sífilis primaria: su primer síntoma es un grano o llaguita llamado “chancro”, que aparece en los órganos sexuales. Usualmente este no causa dolor y puede ser confundido con una raspadura o grano.

b. La sífilis secundaria: desaparece el chancro y 2 o 3 semanas después se presentan otros síntomas como: erupciones o manchas en las palmas de las manos, la espalda y las plantas de los pies. Estas manchas desaparecen sin tratamiento alguno, pero eso no quiere decir que la enfermedad haya desaparecido.

c. La sífilis latente: en toda la evolución de la enfermedad, esta es la etapa más larga, ya que tarda de 10 a 25 años. En esta etapa no se presentan síntomas, por lo que la persona puede creer que no está infectada.

d. La sífilis tardía: se presentan úlceras de la piel, deformación de los huesos y las articulaciones, afecta el sistema nervioso central, el corazón y otros órganos, así como ceguera, parálisis e incluso la muerte por un ataque al corazón.

CLAMIDIASIS

Este tipo de Enfermedad de Transmisión Sexual se transmite por contacto sexual o por contacto con la sangre o semen contaminados. Sus principales síntomas son infecciones genitales con secreciones malolientes de color gris. Las principales complicaciones físicas que tiene son: infertilidad o contagio a los hijas/os al nacer, provocándoles conjuntivitis, otitis o neumonía.

VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO

Se transmite por contacto sexual sin protección. La presencia de este virus, perteneciente a las Enfermedades de Transmisión Sexual, se relaciona con un mayor riesgo de que la mujer llegue a tener cáncer de cérvix, por lo que es necesario su tratamiento médico de manera inmediata.

Puede provocar en las mujeres la aparición de lesiones en la piel y mucosas, como verrugas, que van creciendo hasta alcanzar gran tamaño, si no se acude al médico. Los hombres que tienen relaciones coitales con mujeres infectadas también les salen estas verrugas. También pueden aparecer otras lesiones en los órganos internos, que se detectan con pruebas de laboratorio.

HERPES II

Esta infección es causada por el virus del herpes simple tipo II. Los primeros síntomas de esta Enfermedad de Transmisión Sexual son: dolor e irritación en la zona genital, seguido por erosiones en la piel dolorosas, los cuales aparecen una semana después del contacto sexual. Generalmente estos síntomas desaparecen, sin que se les de tratamiento médico, 2 o 3 semanas después. Esto no quiere decir que el virus desapareció del organismo, ya que permanece oculto en los ganglios durante períodos largos y después vuelve a aparecer. En estas reapariciones puede no haber dolor, pero es un período de alta infectividad, o sea que se transmite fácilmente a las personas con quienes se tiene contacto sexual.

HEPATITIS B

Es una enfermedad que afecta al hígado. Al igual que las demás Enfermedades de Transmisión Sexual, se transmite por mantener relaciones sexuales sin protección, transfusiones de sangre contaminada y por el uso de jeringas contaminadas. Sus síntomas más comunes son: piel amarillenta, un mal estado general, fiebre, dolor abdominal y vómito. Puede llevar inclusive a la enfermedad hepática crónica o a la muerte por cirrosis o cáncer del hígado. Hay datos que evidencian que se dan tantas o más muertes por Hepatitis B en un día, que de SIDA en un año.

Tratamiento para las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS)

Hoy en día existen antibióticos muy efectivos para curar las Enfermedades de Transmisión Sexual. Pero en el caso del herpes y del VPH no existe cura definitiva: una vez contagiada la enfermedad quedará latente en el cuerpo de por vida. Los antibióticos solamente ayudarán a reducir la severidad de los ataques.

También se suelen utilizar pomadas para curar las úlceras o la criocirugía para eliminar las verrugas genitales externas. En cualquier caso, se inicie el tratamiento que se inicie, es fundamental que los dos miembros de la pareja sean tratados, para que no se produzca una retroinfección.

Es conveniente realizarse una serie de análisis que descarte cualquier presencia de otro tipo de Enfermedad de Transmisión Sexual, puesto que algunas de estas infecciones pueden asociarse a otras más peligrosas como gonorrea, sífilis o SIDA.

En las mujeres las enfermedades de este tipo suelen resultar más agresivas que en los hombres porque están relacionadas con el cáncer cervical, el embarazo ectópico (en las trompas de Falopio) o la esterilidad. Por eso son fundamentales las revisiones ginecológicas periódicas, ya que muchas de ellas son asintomáticas y cuando se detectan, es demasiado tarde.

 

Botón Botón Botón