Ya reza el dicho: "Se necesitan dos para bailar tango". Y es que cuando se trata de una infidelidad en una relación, ninguno tiene la culpa absoluta de lo que sucedió, pues pueden existir muchas razones, entre ellas, las siguientes que te mostramos a continuación:
1. Infidelidad por sexo
Por insatisfacción, por probar algo nuevo o algo distinto, o simplemente porque alguien nos gustó y el instinto es animal. La atracción llega a consumarse y después el fantasma de lo que hicimos o pasó acaba por traicionarnos. Es simple y sencillamente porque alguien nos gustó y no pensamos en las consecuencias, las minimizamos o escudamos en que nunca la habíamos hecho. Termina por doler y raspar la confianza en la pareja.
2. Crisis de la media edad
Cuando una pareja ha pasado casi toda su vida adulta junta hay una estrecha complicidad que se puede convertir en infidelidades de ambas partes, muchas veces es para sentirse de nuevo deseado o joven, otras porque la relación ya no es amorosa, si no amistosa.
3. Venganza
Un sentimiento muy peligroso, seguro herirá a las dos partes. Surge después de que una de las partes se da cuenta, se entera o se lo dice la otra de una infidelidad, el grado de venganza dependerá de la traición. La parte afectada buscará cualquier oportunidad para herir a quien se lo hizo.
4. Abandono de la pareja
Cuando una de las partes se siente aislada, abandonada o que no interesa igual a su pareja puede buscar hacerle entender mediante una aventura que aún puede conquistar a alguien y ser interesante.
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